Se escucha una melodía compuesta por múltiples sonidos, como el crepitar de las ascuas en la fragua o el tintineo del martillo en el taller de forja de Jorge Eiroa, también se oye el zumbido de los tornos donde artesanos como Aitor se dejan llevar y horadan en la madera obras imposibles. Incluso se otea el silencio, esta vez entre las manos de Alberto Lista, ceramista entre alfareros que elevan el barro como si estuviera dirigiendo una orquesta invisible.


Pero hay más sonidos que se van posando en la partitura, como el zapateado imaginario de los zuecos de Elena Ferro, que permanecen expectantes en sus estantes multicolor, acaso sea porque son el coro que al fondo de un escenario inexistente acompañan a las gaitas de Álvaro Seivane, o a las panderetas de Julia Marín, o al suave roce de las piezas de Belategui Regueiro o quizás, sea un sonido más mecánico, como el del traqueteo del telar de Ana Castro o del telar de Pal.lium, que entre urdimbre y trama, nos mantienen pendientes de una historia hilada con dulzura y mucho corazón.

Es curioso, pero también se escucha el sonido del esparto al golpearlo sobre la piedra en el taller de Pedro Blanco, artesano de Úbeda invitado, o el baile de dedos en los cestos que se van creando de la mano de O Carabel o de Álvaro Leiro, o la música que surge del roce en los nudos de fibras en los iglús que Idoia Cuesta invita a construir a quienes se acerquen a su espacio, incluso debemos recordar aquellos sonidos sigilosos que surgen del encordado de fibras en el taller abierto de Casa Atlántica.

Y así podría seguir, nombrando cada oficio o cada taller que se suman a la melodía: estampación, cerámica, tapicería, bordado, elaboración de sanandresiños, o incluso, hasta el sonido del mar que llega al interior de Galicia de la mano de Rosa Rodríguez, Reidera de Cosme. Así es Corazón de Artesanía, el Encontro da Artesanía Tradicional e Popular de Galicia que se celebra cada año, y va por once, en Os Pendellos de Agolada, Pontevedra.



Para muchos, y con razón, este evento que fue galardonado el pasado año en los Premios Nacionales de Artesanía, podría ser el más bello y vistoso de cuantos existen, no solo por el entorno que es un lujo arquitectónico, sino por la CALIDAD con mayúsculas de sus participantes, algunos de ellos Premios Nacionales de Artesanía, otros, premiados en Galicia, pero todos y todas grandes profesionales en sus oficios. En este sentido, hay que reconocer el magnífico trabajo de selección que realiza la Fundación Pública Artesanía de Galicia, organizadora del evento.

Es verdad que en todos sitios hay encuentros y ferias, que éstas se desparraman por todo el país en plazas y avenidas, a lo largo de todo el año, o en lugares costeros durante el verano, pero en casi todas ellas encontramos stands anodinos que podrían servir para cualquier feria, o carpas pequeñas o excesivos productores compitiendo por compradores que al final buscan pequeños objetos, sin tener muy claro hasta donde llega la artesanía y hasta donde la manualidad, problema de no regular adecuadamente quien participa. No obstante, hay margen para la esperanza, esto va cambiando y cada vez hay más ferias especializadas en nuestro país y con mayor rigor en la selección de sus participantes.

Pero volviendo al objeto de esta entrada en Artempleo, una de las cuestiones que hacen muy interesante este encuentro de Agolada es la multiplicidad de eventos que guardan cierta sintonía entre sí y que discurren en paralelo a la venta de productos artesanos. Por un lado, diferentes talleres dirigidos a profesionales y que son impartidos por especialistas de primer nivel, otros, talleres para el público – y que debo resaltar que estaban de gente a rebosar durante todo el tiempo que duró el encuentro-.


Destacar asimismo, eventos cerrados como los showcooking que forman parte del programa “Artesanía no Prato” un referente en el sector cuando nos referimos a la conexión entre artesanía y gastronomía, y que permite relacionar a grandes chefs con profesionales de la artesanía, que serán quienes elaboren sus menajes, y también con los productores de alimentos kilómetro 0 que luego utilizan en sus cocinas y que cuentan además con espacio propio en la feria.

Por otro lado, estos encuentros culinarios permiten la interacción entre prescriptores, influencers, ojeadores o expertos de marcas de alta gama, representantes de entidades de artesanía, periodistas, comercios especializados, etc. que en torno a la mesa pueden establecer lazos e intercambiar impresiones que luego se verán reflejados en sus respectivas empresas o entidades de procedencia. De hecho, para personas como yo, es una magnifica ocasión para realizar reuniones de trabajo con personas que se encuentran presentes en el evento.






Este año por ejemplo, Agolada me ha permitido mantener encuentros con representantes de diferentes entidades y asociaciones, como Mª Teresa Gómez, del Foro Ibérico de la Cal, Lala de Dios, presidenta de Oficio y Arte, la Organización de Artesanos de España, con José Manuel Salvado, presidente de AGA, la Asociación Gallega de Artesanos, con Elena Fabeiro, gerente de la Fundación Pública de Galicia, o poder saludar y conversar sobre artesanía con viejos conocidos como Laura Fontenla, Subdirectora General de Comercio de Galicia, Manolo González de Oficio y Arte, el cuchillero Celso Ferreiro, Ezequiel Franchi de Raíces Nómadas, Conchi Somoza gerente de APAMP Vigo y la tienda A Casa Rodante, la consultora Macarena Navarro, María Estrada de Casa Maricruz, Pepa Entrena de Cocol, Sofía Nieto y Arancha Rodrigálvarez de Carmen17, Carlos Jiménez DelAmorylaBelleza, la joyera Susi Gesto, Enrique de Santiago de Loewe, la consultora Gema Veiga, además de los artesanos ya mencionados más arriba, y así hasta un largo etcétera de personas vinculadas al sector.
Mi asistencia este año al encuentro me ha permitido también conocer al nuevo Director General de Comercio y Consumo de Galicia, Gabriel Alén, presente durante los tres días que ha durado el evento y que ha mostrado su total respaldo a todo el trabajo que se realiza en esta región por la artesanía, un referente para quienes nos dedicamos a ella en sus diferentes ámbitos.



Para rematar el encuentro, no podía faltar la música tradicional gallega, y por ello, han desfilado por el escenario habilitado en la plaza del Ayuntamiento, diferentes grupos que han dejado su impronta durante el día y la noche. Toda Agolada era un hervidero de gente. La alta participación de público en un lugar geográfico alejado de las grandes urbes, en pleno corazón de Galicia, es un buen síntoma de la magnifica salud de la que goza el Encuentro. Sin duda, y por siempre, larga vida a Corazón de Artesanía!


Aquí podéis encontrar el programa de este año: https://artempleo.wordpress.com/wp-content/uploads/2024/07/programa_dixital_corazondaartesania2024.pdf
